Por: Mariana Suárez Rueda
Luis Fernando Montoya se recupera satisfactoriamente. El Cada día que pasa, El Profe Luis Fernando Montoya ha ido recuperando la independencia que perdió desde hace cinco años, cuando recibió dos disparos que lesionaron su médula espinal. En noviembre de 2009 consiguió volver a respirar por sí mismo sin la necesidad de utilizar un ventilador mecánico y un marcapasos pulmonar. Esta semana, gracias a una compleja cirugía de última tecnología, comenzó a controlar esfínteres.El Profe es el primer cuadripléjico del país que se somete a esta intervención quirúrgica realizada por Juan Carlos Castaño, un urólogo del Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, quien desde hace seis años también está en silla de ruedas. Precisamente, fue después de este accidente que Castaño se interesó por investigar cómo mejorar la calidad de vida de las personas que habían perdido la capacidad de valerse por sí solas.
En 2004 Castaño escuchó una conferencia sobre una cirugía para personas con lesiones medulares, que consiste en implantar en los nervios sacros, ubicados al final de la columna vertebral, unos electrodos diminutos que por medio de impulsos eléctricos contraen los músculos de la vejiga y ayudan a la persona a orinar, a agilizar el paso de la materia fecal al intestino y a reactivar la vida sexual (ver infografía). Se trata de un avance extraordinario de la ciencia que incrementa significativamente el bienestar de pacientes como El Profe Montoya.
Durante cinco años Castaño se preparó para poder practicar esta operación y finalmente en 2009 realizó la primera en nuestro país. Desde entonces, ha hecho 16 intervenciones más, la mayoría en hombres, y en este momento tiene 30 pacientes en lista de espera. Aunque se trata de un procedimiento que cuesta alrededor de $85 millones, cada vez son más los interesados.
Luis Alfonso Sosa, psicólogo de El Profe, cuenta que desde hace rato supieron de esta operación, "pero tuvimos que posponerla hasta que él pudiera respirar por sí mismo". Con un poco de temor por su salud lo internaron en el hospital el sábado 20 de enero. El sábado regresó a su casa luego de permanecer en recuperación durante una semana. "Ya hicimos las primeras pruebas y los resultados son excelentes", aseguró Castaño. Durante los próximos 12 días El Profe tendrá que dormir de lado y asistir a exámenes médicos para vigilar que el cuerpo no rechace el dispositivo.
Castaño explica que muy pocas veces se presentan complicaciones por cuenta de esta cirugía, pero que en caso de que los nervios sacros se vean afectados, éstos se recuperan en cuestión de un año. "Hay personas que llevan 12 años con estos electrodos implantados en su cuerpo y están en perfectas condiciones de salud".
Este joven médico paisa reconoce que se trata de un procedimiento bastante costoso, pero con un valor agregado demasiado alto. Para los pacientes con lesiones en la médula espinal es invaluable el poder dejar de utilizar pañal, de tener escapes involuntarios de materia fecal y de cohibirse de salir a la calle para no exponerse a sufrir un percance. Recuperar al máximo la normalidad de su vida es para estas personas todo un milagro.
El doctor Castaño, ejemplo de vida
Aunque siempre le había apasionado la medicina y en especial el tema de las lesiones medulares, el urólogo Juan Carlos Castaño decidió dedicarse a ayudar a este tipo de pacientes después de sufrir un accidente que lo dejó en silla de ruedas.
Con la ayuda de su madre se animó a viajar a España para estudiar sobre un complejo procedimiento que contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas que no pueden caminar ni controlar sus esfínteres, debido a una lesión medular.
En 2009 practicó la primera de estas cirugías en Colombia y el pasado 20 de enero operó al profesor Luis Fernando Montoya en Medellín. Su ilusión es seguir ayudando a más personas que, como él, tuvieron una segunda oportunidad.
Mariana Suárez Rueda | EL ESPECTADOR