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MANIZALES II

HISTORIA
EL NEVADO DEL RUIZ
LA COLONIZACION
LA FUNDACION DE MANIZALES
VIDA ECONOMICA
LOS CAMINOS DE HERRADURA
GUERRAS CIVILES
LA GUERRA DE 1860 O LA ESPONSION DE MANIZALES:
LA GUERRA CIVIL DE 1876
DESARROLLO URBANO: EVOLUCION DE LA ALDEA
LOS CULTIVOS DEL CAFE
EL PAPEL DE MANIZALES EN LA COLONIZACION:
PRIMERAS INDUSTRIAS
LOS PRIMEROS BANCOS:
LA EDUCACION
LA IGLESIA
FACTORES DE PROGRESO
LA MEDICINA
VIDA COTIDIANA
DIVERSIÓN Y ENTRETENIMIENTO
LA EDAD DE ORO: CREACION DEL DEPARTAMENTO DE CALDAS
NUEVA SITUACION ECONOMICA
OTROS MEDIOS DE TRANSPORTE
DESARROLLO URBANO
Manizales a través * de la fotografía

  EL PAPEL DE MANIZALES EN LA COLONIZACION:

Tan pronto se afianzó el proceso colonizador en Manizales algunos empresarios dirigieron la colonización hacia el sur buscando de este modo controlar tierras en esta parte del Estado del Cauca, pero favoreciendo además el desarrollo económico y social de la región.

Aquí se destaca Gabriel Arango uno de los primeros colonizadores de Manizales el cual se enriqueció con el comercio de sal y de cacao entre los Estados de Antioquia, Cauca y Tolima; cuando se dio cuenta que la colonización estaba penetrando el Quindío contrató peones, tumbó el bosque y organizó las haciendas ganaderas "Buenos Aires" y "Arcadia2.

También sobresale el Dr. Daniel Gutiérrez Arango, socio de la Empresa Burila el cual se convirtió en uno de los más grandes especuladores de tierra en el Quindío y Valle del Cauca.

Pero quizás el más importante colono-empresario fue Francisco Jaramillo Ochoa el cual después de incursionar en los sectores de la minería del oro y en el remate de rentas de licores vio las posibilidades de colonizar el valle del río Risaralda (región que había permanecido quieta durante el período colonial porque los zancudos, el paludismo y el clima malsano habían alejado a los posibles colonizadores), y con ayuda de cientos de colonos y aprovisionados de quinina, la que se administraba en infusión con el nombre de cascarilla, se prepararon contra zancudos y mosquitos y luego dominaron el valle.

Tras sus huellas llegaron otros empresarios que vivían en Manizales: Carlos Pinzón, Luis Robledo, Alberto Arango Zea, Marcos Gómez, Alfonso Jaramillo G., Germán Vélez, Félix Salara y otros muchos. De este modo se logró impulsar una gran empresa que vinculó el valle de Risaralda al patrimonio caldense.

Además los colonos pobres se dedicaron al proceso colonizador en otras regiones vecinas cuando las tierras de Manizales ya habían sido cultivadas.

Después de 1870 salían con frecuencia las caravanas de familiar enteras rumbo al nevado del Ruiz para colonizador el Estado Soberano del Tolima, extendiendo así la colonización y la cultura antioqueña.

De otro lado los manizaleños exportaban el café en recuas por los caminos del Páramo hacia el Tolima, buscando el río Magdalena, lo cual resultaba costoso; era necesario organizar otra ruta. La nueva vía lo encontraron después de colonizar el Risaralda.

La ruta empezaba con un camino de herradura que saliendo de Manizales seguía a Risaralda, San José, Viterbo y culminaba en la Virginia; después el café era transportado en vapores por el río Cauca hasta Cali y luego en ferrocarril a Buenaventura, para la exportación.

Esta ruta había sido soñada y luego hecha realidad por los empresarios Francisco Jaramillo Ochoa y Carlos Eduardo Pinzón; de este modo Manizales se convirtió en la más importante plaza comercial de esta parte del país al lograr disponer de vías al Pacífico y al Atlántico.

PRIMERAS INDUSTRIAS:

El desarrollo agropecuario y comercial impulsó el sector industrial el cual avanzó en forma acelerada finalizando el siglo.

Para 1880 Manizales contaba con las siguientes empresas industriales según un artículo del señor Alejo María Patiño publicado en el periódico "Los Ecos del Ruiz".

- Diez ingenios de azúcar para sacar panela, movidos por fuerza hidráulica; pero además existían numerosos trapiches paneleros.

- Ocho tejares

- Una fábrica de licor

- Dos tenerías para curtir cueros

- Tres zapaterías con una amplia producción de zapatos

- Cuatro talabarterías

- Tres telares en los cuales se fabricaban cobijas y ruanas

- Varias minas de oro corrido, entre ellas las de "Olivares", "Manizales arriba", "Manzanares" y otras.

Pero además había un considerable número de artesanos: 70 carpintero, 60 albañiles, 50 tejedores de sombreros, cuatro sastres y 35 deiciales, tres relojeros, nueve talabarteros y 30 deiciales, dos encuadernadores, seis zapateros y 14 deiciales, seis maestros de obra, dos joyeros, dos hojalateros y seis deiciales.

Aunque este se un tímido balance industrial, la ciudad contaba con un periódico que se encargaba de promover todas las actividades económicas entre ellas la industria, se trata de "los Ecos del Ruiz" cuyo subtítulo decía: "Periódico literario, industrial y noticioso".

 LOS PRIMEROS BANCOS:

La ciudad padeció la falta de bancos hasta el año 1875 cuando se abrió la sucursal del Banco de Antioquia, entidad que ayudo a financiar algunas de las empresas y controló el crédito. Para 1881 los sectores empresariales locales organizaron su propio banco, el Banco Industrial de Manizales, en cuya fundación participaron los más sólidos representantes de los sectores agropecuario y comercial, entre ellos: Alejandro Gutiérrez, Presidente; Rufino E. Murillo, Vicepresidente; Benicio Angel, Pedro Uribe Ruiz, Melitón Echeverri, Miguel Latorre, Sotero Vélez, Antonio María y Pedro Restrepo, Cástor María Jaramillo, Manuel María Grisales y Antonio Pinzón.

Debido al éxito del banco surgieron otros que impulsaron notablemente el desarrollo económico del Manizales: el Banco Prendario (1891), para las personas de bajos recursos; el Banco de Depósitos (1896), fundado por Lorenzo Jaramillo, de Sonsón, parra impulsar las actividades agropecuarias y el comercio; el Banco de los Andes (1901) y el Banco de Manizales (1901), estos dos últimos bancos organizados por empresarios manizaleños.

Estas primeras entidades bancarias fueron fundadas por comerciantes y contribuyeron al desarrollo del sector ganadero, pero a principios del siglo XX, con el auge de la economía cafetera, surgieron nuevos bancos que estimularon el desarrollo de todos los sectores.

LA EDUCACION

Las primeras escuelas fueron impulsadas por el General Pedro Justo Berrío y dieron buen resultado si se considera que en 1870 había 232 niños y 190 niñas matriculados en las escuelas urbanas, sin embargo los métodos pedagógicos modernos eran desconocidos y el prdeesor enseñaba por el sistema de la Arena.

Los niños se dividían en varios grupos o clases: de escritura, lectura, rezo y números; cada clase estaba dirigida por un monitor que era un alumno aventajado.

Los estudiantes se sentaban en bancas largas y del material de enseñanza se reducía a un cajón con arena y unos tableros con letras mayúsculas y minúsculas, y números. El monitor regaba arena en la banca y los alumnos, con un chuzo de madera, debían imitar las letras y los números. Para ello el monitor decía en voz alta y con sonsonete:

"Manos abajo, sobre las rodillas, atención, prepárense para marcar la letra; qué letra es?, A mayúscula, vocal, véanla bien antes de hacerla; háganla!".

Para el rezo se formaban los niños de pies y haciendo rueda y el monitor les enseñaba el Padre Nuestro, utilizando sonsonete o cantadito.

El horario de clases era el siguiente: a las cinco de la mañana debían estar en el atrio de la iglesia para asistir a la misa; después marchaban a las escuelas para empezar las clases; a las dos de la tarde salían a comer y a las tres regresaban a la escuela hasta la cinco y media.

Se cursaban las siguientes materias: gramática, ortografía, geografía, aritmética, urbanidad e historia sagrada; estas clases se distribuían durante los días de la semana.

Las lecciones había que aprenderlas de memoria sin que les faltara una coma o un punto y los castigos para los desaplicados eran: la pretina de ramales, la palmeta de madera con huecos y la arrodillada sobre granos de maíz o con los brazos en cruz.

El movimiento pedagógico se impulsó en Manizales a raíz de la llegada del educador José María Restrepo Maya, el cual abrió el Instituto del Porvenir, el 1877, que luego cambió su nombre por el de Colegio Santo Tomás de Aquino.

Ejerció la docencia durante 59 años, en escuelas y colegios, especializándose en las cátedras de geografía y de historia. Para sus cátedras de geografía elaboró diversos globos terráqueos y planisferios los cuales, aunque fueron realizados con fines didácticos, le valieron el Diploma de Miembro de la Sociedad Astronómica de Francia. En esta dirección fue considerado modelo de maestros.

En su afán por impulsar la cultura regional escribió "Apuntes para la historia de Manizales" y fue unos de los organizadores del Centro de Estudios Históricos de Manizales, cuya creación, había sido sugerida por la Academia de Historia de Bogotá.

Otro educador que impulsó la educación en la región fue Jesús María Guinque, periodista e institutor excepcional.

Toda su vida la dedicó al magisterio alcanzando a educar dos generaciones de manizaleños. Aquí fundó el Internado Campestre según los métodos modernos de enseñanza y dirigió durante varios años el colegio deicial "Santo Tomás de Aquino", desde 1886.

Como periodista participó en la dirección del periódico "El Correo del Sur", a principios del siglo, y como intelectual fue miembro del Centro de Estudios Históricos de Manizales.

Esta senda pedagógica fue continuada por los Hermanos Maristas con la fundación del Colegio de Cristo en 1907; con la Normal de Varones de 1909; con la Normal de Señoritas en 1910 y con el Instituto Universitario en 1914

El acontecer de la educación y las orientaciones a nivel de los nuevos métodos pedagógicos se plasmaban en "La Cátedra", órgano de la Dirección de Instrucción Pública el cual durante muchos años fue el faro que orientó las diferentes tendencias pedagógicas en el Departamento

 EL INSTITUTO UNIVERSITARIO:

El Instituto se creó gracias a las gestiones del doctor José Ignacio Villegas quien presentó en la Asamblea Departamental la Ordenanza para la fundación del colegio.

En esta dirección se empezó a construir en 1912 e inició labores docentes en febrero de 1914. Es una inmensa casona (donde funciona hoy la Concentración Juan XXIII) ubicada en un punto clave de desarrollo urbano, en el Carretero, o Avenida Cervantes. La planta tenía un patio central, rodeado de tres pisos donde se encontraban las aulas, los laboratorios, los servicios y la vivienda del internado. Tenía un amplio antejardín cerrado con una reja forjada en hierro. Dentro del conjunto sobresalía el "gablete", que demarcaba el lugar por donde se accedía al edificio, rematando en un reloj con esfera clásica.

El Instituto sintetiza los dos tipos de formación que daba en los colegios de secundaria del país: la clásica y la técnica.

El Dr. Emilio Robledo orientó un currículo hacia tres áreas: Filosdeía y Letras, Agricultura y Artes y Mecánica, pero esta orientación duró poco ya que la tendencia apuntó a convertir el Instituto en un colegio exclusivamente de bachillerato.

Por estos años hay vivo interés en hacer de Manizales un importante centro educativo para el desarrollo económico y social, en este sentido el Dr. Emilio Robledo y el prdeesor Francisco Marulanda Correa impulsaron una política educativa que abarcara todo el proceso desde la escuela primaria hasta la universidad.

Para cumplir el objetivo anterior se pensó en transformar el Instituto Universitario en el núcleo de lo que sería la Universidad; en este sentido se modificó su plan de estudios (año 1925) dividiéndolo en Liceo Caldense, para los tres primeros años de bachillerato; sección de bachillerato, para los tres siguientes y las secciones de comercio y de agricultura.

De otro lado desde el periódico La Patria (febrero de 1926) se inició una intensa campaña para convertir a Manizales en centro universitario del occidente de Colombia, a partir del Instituto Universitario.

Pero estos deseos sólo se iban a cristalizar en 1943 con la creación de la Universidad Popular de Caldas.

Desde el gobierno del Presidente Pedro Nel Ospina algunos intelectuales de los partidos políticos Liberal y conservador venían discutiendo sobre el tipo de educación que necesitaba el país. En este debate participaron entre otros Luis López de Meza, Emilio Robledo y Miguel Jiménez López, los cuales concluyeron que para sacar el país de la crisis el único remedio era la educación.

Por su parte en el país se venía dando un ambiente muy especial dirigido a renovar el sistema educativo. Aquí se destacan el educador Ovidio Decroly, los esfuerzos del Gimnasio Moderno de Bogotá y el papel del educador alemán Julius Sieber en la Escuela Normal de Tunja.

En 1925 vino al país el pedagogo Decroly, uno de los creadores del movimiento de la Escuela Activa o Escuela Nueva que tenía su sede en Ginebra y al cual pertenecían sicólogos, médicos y educadores de prestigio mundial; el doctor Decroly dictó una serie de conferencias sobre pedagogía moderna en un ambiente preparado para recibir sus enseñanzas.

También había llegado de Europa Agustín Nieto Caballero, fundador del Gimnasio Moderno den 1914, el cual había seguido de cerca el movimiento de la Escuela Nueva y venía dereciendo conferencias sobre este aspecto a un público muy receptivo.

De este modo se fue formando una generación de educadores que harían un intento por cambiar el espiritu del sistema educativo colombiano.

A estas conferencias asistieron como delegados por Caldas, los educadores Juan Pablo Araque y Marcelino Saffón los cuales a su regreso abrieron para Manizales y el departamento un período de modernización porque se comenzó con entusiasmo la aplicación de los sistemas de la Escuela Nueva, cuando todavía dominaba el concepto de la "La letra con sangre entra".

Los cambios no se hicieron esperar. Se planteó la necesidad de tener buenas aulas, restaurantes escolares. Bibliotecas, centros de vacaciones y sobre todo, se pensó en cambiar la didáctica de la enseñanza, sustituir el viejo sistema de aprender de memoria por el aprendizaje basado en la actividad y en la observación.

Este impulso se favoreció por la llegada del Dr. Juan Hurtado H. A la dirección de Educación. El Dr. Hurtado estableció la primera colonia de vacaciones en el barrio Chipre, para niños de los diferentes municipios del departamento; organizó el centro odontológico escolar y la atención médica y el suministro de drogas.

Pero este proceso tuvo una pausa por la crisis económica que sufrió el país en 1930; el sector educativo fue uno de los más perjudicados ya que disminuyeron las partidas del presupuesto para esto rubro.

Debido al déficit fiscal se clausuraron las normales, pero el prdeesorado de la Normal de Señoritas siguió dereciendo las clases en forma gratuita hasta que se restableció el presupuesto.

Cuando se salió de la crisis, finalizando el gobierno del Presidente Enrique Olaya Herrera, Manizales contaba con los siguientes establecimientos educativos:

De primaria deicial: Escuela Jesús María Restrepo Maya, Escuela Zea, Escuela Guingue, Escuela Modelo de Niñas, Anexa de niñas, Anexa de niños, colegios deiciales de secundaria: Instituto Universitario, Normal de Varones, Normal de Señoritas; planteles privados: los más destacados eran el colegio de la presentación, el de Cristo (de los Hermanos Maristas), y Santa Inés, de las madres franciscanas.

En el nuevo clima educativo y en medio del auge de la cultura en la ciudad se pensó en crear una escuela de Bellas Artes. La idea se cristalizó en 1931 cuando el alcalde de la ciudad, Alfonso González, en compañía del Concejo y de los médicos Félix y Rafael Henao Toro, como representantes de la Sociedad de Mejoras Públicas, crearon la infraestructura par la fundación de Bellas Artes, la cual se realizó deicialmente en noviembre de 1931, bajo la dirección del maestro Gonzalo Quintero y con la colaboración de José Manuel Cardona y de Alberto Arango Uribe.

Con Bellas Artes se estaba pensando al mismo tiempo en la creación de una institución de educación superior. En este sentido se dio un paso importante con la creación del Instituto Politécnico, en julio de 1937, siendo gobernador el Dr. Arcesio Londoño Palacio, y Alcalde don Victor Hoyos V.

El Instituto Politécnico tendría como núcleo central el Instituto Universitario y estaría integrado además por los siguientes establecimientos: La Escuela Normal de Varones, La Escuela Normal de Señoritas, la Escuela Normal Rural, la Escuela de Artes y deicios, la Escuela de Bellas Artes, la Escuela de Comercio. La Colonia de Vacaciones y la Granja-Escuela de Agronomía y Veterinaria.

El Instituto se enmarcó en la orientación general del Presidente Alfonso López Pumarejo cuando el país necesitaba industrializarse y requería no sólo de ingenieros técnicos, sino de obreros eficientes y calificados.

Este fue un importante paso para la creación de la Universidad Popular en mayo de 1943.

LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA:

El desarrollo industrial del país impulsado después de la crisis de 1930 requería no sólo de ingenieros y técnicos sino de obreros eficientes y calificados los cuales no podían ser formados en las escuelas tradicionales de artes y deicios. El gobierno de Alfonso López Pumarejo había promovido la organización de escuelas industriales y comerciales; por su parte el gobierno de Eduardo Santos continuó con esta orientación intensificando la enseñanza industrial y artesanal en escuelas donde se formaban obreros especializados y técnicos de nivel medio, en mecánica, electricidad, fundición, soldadura, sastrería y ebanistería.

Sobre este aspecto decía el Director de Educación de Caldas que en lugar de seguir fabricando bachilleres y creando por lo tanto un alto proletariado intelectual, debía impulsarse pro todos los medios la creación de escuelas que "orienten a nuestra juventud por los derroteros de una preparación técnica con el objeto de darle oportunidad a los hijos del pueblo a que se preparen en lo que les es necesario y a que no se les obligue irremediablemente a estudiar aquellas cosas para las cuales no tienen aptitudes no vocación".

Se trataba por lo tanto de reestructurar la educación para preparar mano de obra calificada para las necesidades de la industria y de la nueva orientación económica.

De otro lado se debe tener en cuenta que numerosos dirigentes populares liberales estuvieron presentes desde1930 en la vida política y social de Manizales; ellos siguieron de cerca los acontecimientos nacionales y el ambiente transformador que se estaba viviendo durante la hegemonía liberal. Estos dirigentes llegaron al Concejo de Manizales y conformaron el llamado "Concejo de los Negros" y durante este período siempre estarían presentes en la vida política y cultural de la tradicional, religiosa y conservadora ciudad.

En este ambiente se destaca el papel jugado por el líder popular Efrén Lopera quien venía impulsando la idea de crear una universidad de corte técnico para las necesidades regionales y sin las facultades tradicionales de Medicina y Derecho.

Un momento importante para la organización de la universidad lo constituyó la administración del gobernador Alfonso Jaramillo A. (1942) apoyado por el Alcalde de la ciudad el Dr. Guillermo Ocampo Avendaño, y por el Director de Educación Pública. El Lic. Federico Flórez, impulsó las instituciones de educación que conformaban el Instituto Politécnico las cuales serían el núcleo para la creación de las Universidad un año después.

Finalmente los afanes para organizar una Universidad se cristalizaron en la Ordenanza No. 006 del 24 de mayo de 1943 la cual creó la Universidad Popular con los siguientes objetivos:

    1. Dar enseñanza secundaria y comercial
    2. Dar enseñanza técnica e industrial
    3. Formar peritos agrícolas y pecuarios
    4. Fomentar la enseñanza de las bellas artes
    5. Impulsar la cultura de la mujer caldense, en economía doméstica, artes manuales, enfermería, comercio y otros.
    6. Lograr el mejoramiento de la cultura intelectual y la mayor capacitación de los obreros manuales.

La Universidad Popular tuvo como núcleo el Instituto Universitario y por lo tanto empezó a funcionar en la casona del instituto.

En mayo de 1946 los doctores Otto Morales Benitez y Ramón Londoño Peláez, presentaron un proyecto de Ordenanza ara convertir la Universidad Popular en un establecimiento público con personería jurídica lo cual se cristalizó con la Ordenanza No. 19 de julio de 1946.

Esta ordenanza garantizaba el funcionamiento de la Universidad ya que le otorgaba una renta permanente del 5% de la renta departamental del tabaco.

Durante la rectoría de Dr. Juan Hurtado el Concejo Directivo en sesión extraordinaria y Sr. Alcalde Dr. José Restrepo Restrepo y del Dr. Guillermo Ocampo Avendaño

LA IGLESIA

Con la fundación de la Aldea se inició una fuerte tradición cristiana ya que los colonos viajaban con sus enseres y con las ideas religiosas, fuertemente arraigadas en la Antioquia del siglo XIX.

El primer párroco fue el presbítero Bernardo José Ocampo el cual llegó a Manizales en 1850, después arribaron los sacerdotes José Ignacio Naranjo, Elías de Jesús Alvarez, Pedro A. Rojas, Manuel de los Angeles Betancourt, José Joaquín Baena, Agustín Aranda y Emigdio Marín.

En 1881 llegó a Manizales el presbítero Gregorio Nacianceno Hoyos el cual fue designado primer obispo de la diócesis, en 1901, por el Papa León XIII; la parroquia alcanzó la categoría de Catedral. Por la misma época llegó a la parroquia el sacerdote del mismo nombre, muy recordados ambos por varias generaciones de manizaleños.

En 1901 llegó a la ciudad la comunidad española de los Agustinos Recoletos, se instalaron en el barrio "El Carangal", hoy los Agustinos, construyeron el hermosos templo del Sagrado Corazón el cual responde exteriormente al estilo neo-gótico; edificaron el convento de la comunidad, la capilla y el seminario de la Linda. Sobre esta base ejercieron una gran influencia en la ciudad.

A principios de siglo se inició la construcción del templo de la Inmaculada Concepción en el Parque Sucre, hoy Caldas. Se caracteriza por estar construido en bahareque con abundante utilización de guadua y maderas de la región.

Por los mismos años, en 1902, se inició la construcción de la Iglesia de San José, en el parque Colón, construida también en madera.

De este modo la ciudad se desarrollaba abarcando todos los campos y sectore

FACTORES DE PROGRESO

En 1870 Manizales tenía cerca de 11.000 habitantes y empezó a vivir una serie de cambios considerados factores de progreso los cuales contribuyeron a insertar la aldea en la región y en el país.

Entre los más importantes tenemos:

EL TELEGRAFO:

Este adelanto técnico llegó a la ciudad gracias a las gestiones del visionario gobernante antioqueño Pedro Justo Berrío el cual venía estimulando el progreso de Manizales.

Las líneas telegráficas se tendieron desde Medellín y en 1870 estaban en Manizales, pero sólo al año siguiente empezó a funcionar, siendo operado por el señor Alejandro Restrepo Restrepo.

Pero del telégrafo empezó con mucha timidez. Sobre este aspecto decía el historiados Luis Londoño que "los negocios eran demasiado restringidos, los saludos y felicitaciones no se usaban y tal vez estaba en cierto quien afirmó en esos tiempos que ese paso de progreso era demasiado prematuro".

Sin embargo el doctor Berrío sostuvo la deicina a pesar de las pérdidas y diez años después la gente había acostumbrado a enviar telegramas y el telégrafo se convirtió en una fuente de recursos económicos. De este modo Manizales se unió al país y al mundo a través de otro medio de comunicaciones facilitando el desarrollo de las relaciones económicas y culturales.

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IMPRENTA Y PERIÓDICOS:

La primera imprenta la trajo a Manizales el señor Alejandro Restrepo Restrepo en 1873, él había sido el primer telegrafista, y al año siguiente organizó el primer periódico, "El Ruiz", publicación semanal, literaria y de pequeño formato, donde colaboraron doña Agripina Montes del Valle, su esposo don Miguel del Valle, el vate Epifanio Mejía y otros escritores antioqueños.

El periódico se publicó hasta 1876, cuando estalló la guerra, y la imprenta fue expropiada por el gobierno como contribución de guerra. Pero se inició de este modo el periodismo, en este pequeño pueblo, dando comienzo a una tradición que se iba a fortalecer pocos años después.

Con base en la imprenta de don Alejandro y en otra que había pertenecido a don Rufino Gutiérrez y sus hermanos se organizó la imprenta de Manizales; la senda periodística se abrió además con la publicación de la "Serenata", en 1878, por don Alejo María Patiño.

Pero en 1880 apareció el semanario Los Ecos del Ruiz, dirigido por el periodista sonsoneño Federico Velásquez C.; este era un periódico más sólido, con ocho páginas, el cual salía los domingos a las siete de la mañana.

Estos primeros periódicos fueron creando un ambiente no sólo para la prensa local y regional sino nacional; un buen número de manizaleños recibían por suscripción los siguientes periódicos, en 1880: El Agricultor, La Defensa, el Deber, La Linterna, La Lira de los Andes, La Mujer, El Repertorio Colombiano y otros muchos.

Pero además se creó el ambiente para los lectores de libros entre las capas medias y el pueblo; en este sentido, en el año 1881, existía la Biblioteca Ambulante, en el "Bazar Veracruz" donde alquilaban libros a medio real por tres días de préstamo.

LA MEDICINA

Se decía que los primeros habitantes gozaban de muy buena salud y el huerto, que no faltaba en las casas, suministraba las plantas medicinales para las necesidades cotidianas.

Como dolencias más comunes estaban la "enfermedad de los fríos" o "fiebres terciarias" que los pacientes se curaban con los remedios caseros, pero en 1857 apareció la viruela en Manizales y castigó con mucha dureza a la población que se encontraba desprotegida.

En esta fecha la naciente aldea fue visitada por médicos empíricos, curanderos y "vivos" los cuales se quedaron y ejercieron la medicina.

Entre los primeros curanderos se destaca el "doctor poleo" llamado así porque empleaba esta yerba en todas las recetas. Eran famosos curanderos, llamados maestros, Antonio y Ambrosio Cortinas los cuales practicaban la flebotomía contra todas las enfermedades, y consistía en sacar sangre a los pacientes de las venas de los brazos; también utilizaban las ventosas para extraer sangre empleando el rastrillo que era una plancha circular con pequeñas lancetas para picar la piel y luego se aplicaba la copa al vacío.

Para el dolor de muelas se utilizaban remedios caseros como los buches de la infusión de cáscaras de drago, agua de malva y los emplastos de manzanilla, pero cuando no había cura se extraía la muela con gatillo o con un instrumento llamado "llave" con el cual cogían la muela y cuando presentaba mucha resistencia "tumbaban al paciente en el suelo y apoyaban la rodilla en el pecho de éste; tiraban fuertemente de la llave y la operación no fallaba".

También se practicaban pequeñas cirugías. Sobre este aspecto se tiene el testimonio del curandero Ambrosio Cortinas quien "amputó un dedo pulgar a un aserrador llamado Ismael Grisales con un serrucho mohoso, habiéndolo apoyado sobre el espaldar de un taburete. Ni se diga nada de desinfección o asepsia, porque estas palabras eran desconocidas".

Pero la viruela seguía produciendo estragos. En 1881 el periódico Los Ecos del Ruiz dirigió una campaña de prevención por la amenaza de esta terrible enfermedad. En el mes de agosto de este año la epidemia azotó la ciudad de Honda y otras poblaciones del Tolima, lo cual produjo pánico entre los manizaleños ya que se tenía intercambio comercial permanente con estas poblaciones.

En esta época la joven aldea avanzó en servicios de salud. Se contaba con dos hospitales, el de la Asociación del Sagrado Corazón de Jesús y el Hospital Militar; para 1883 don Manuel María Grisales donó una faja de terreno para construir un hospital, en un momento clave cuando había siete médicos, cuatro dentistas, tres boticas y cinco botiquines.

Con base en esta infraestructura evolucionó la medicina, estimulada por médicos eminentes como el doctor José Tomás Henao Jaramillo.

Algunos años después, en 1891, por gestiones del párroco de la Catedral, Gregorio Nacianceno Hoyos, llegaron a la ciudad varias religiosas de la comunidad de la Presentación, para el Hospital Municipal. Todos estos factores contribuyeron al desarrollo de la medicina a finales del siglo XIX.

VIDA COTIDIANA

LA INDUMENTARIA:

Los hombres del pueblo vestían pantalones de lienzo o de dril, camisa y ruana, iban descalzos o llevaban alpargatas y no podía faltar el sombrero aguadeño.

Las mujeres usaban falda ancha, recogida en la cintura, camisa bordada y pañolón.

Los arrieros vestían pantalón de dril pardo remangado, camisa de tela gruesa, desabotonada hacia el cuello dejando al descubierto la franela, por encima de la cual se veía el escapulario de la Virgen del Carmen; sombrero aguadeño, delantal de lona gruesa, machete y carriel.

Los hombres adinerados usaban pantalón largo con chaleco y levita. Las mujeres de la capa alta llevaban vestidos entallados en la cintura y con la falda explanada por medio de miriñaques o crinolinas.

Sobre esta moda escribe don Luis Londoño que en 1868 había en una tienda de mercancías "un objeto que nos llamó la atención, porque nos era completamente desconocido: una especie de tela de araña de círculos concéntricos, de varillas de acero delgadísimas forradas en tela blanca, unidas a distancia por unas cintas o trenzas de género; el mayor de los círculos tenía algo más de un metro de diámetro y el menor unos veinticinco centímetros; al levantarla del centro formaba una especie de cono o pan de azúcar como de una vara de altura; eso era la crinolina que servía para ahuecar el traje exterior llamado refajo o saya".

Luego se usó la cola larga en los vestidos de las mujeres, pero por ser larguísima, barría las calles y se ensuciaba con facilidad lo cual se solucionó con el gancho alza-cola que la levantaba del suelo y le imprimía elegancia.

Para el uso diario las mujeres vestían sobre un corpiño, camisón de zaraza y zapatillas de cordobán y para ir a la iglesia se ponían un vestido negro y angosto y una mantilla de paño.

NOVIAZGO Y MATRIMONIO:

El joven mira a una hermosa dama, la sigue de cerca hasta su casa y se entera sobre sus padres. Cuando ella sale a la calle la persigue especialmente a la salida de la iglesia, ella se da cuenta de que es pretendida pero no cambia su comportamiento. Al principio se asoma por el postigo, luego abre la ventana y sonríe con timidez, después se inicia el coqueteo en forma. Pasados varios días empiezan las cartas y cada mes una serenata hace público el amor.

Por fin él se decide a hablar con los suegros y les pide su mano en matrimonio. Tiembla de pies a cabeza, se acerca tímidamente y con palabras entrecortadas hace su petición.

Cuando se conviene el matrimonio lo autorizan para visitar la casa; para su primera visita va a la peluquería, se pone su mejor traje, y se sienta frente a su novia en compañía de los suegros.

El día del cambio de prendas hay en casa de la novia una pequeña fiesta, asisten las dos familias, el cura bendice las prendas, les riega agua bendita murmurando frases en latín, luego pasan al comedor a tomar un refresco.

El novio le obsequia dos vestidos, uno para ir a la iglesia a la ceremonia el matrimonio y otro para la casa.

La víspera del matrimonio hay una reunión en casa de la novia, se reciben los regalos y se derece vino, chocolate o café tinto. Al día siguiente muy temprano llegan las madrinas encargadas de vestir y arreglar a la novia.

Y salen para la iglesia. La primera en salir es la novia del brazo de su padre. Sigue el novio con su suegra o con la madrina en primer grado y detrás. los padrinos.

En la iglesia el sacerdote les imparte la bendición y celebra la misa.

Luego, a la casa de la novia a tomar café y a partir el ponqué para tomarlo con vino; después el desayuno, sencillo: chocolate, café con leche y galletas.

 DIVERSIÓN Y ENTRETENIMIENTO:

La riña de gallos era uno de los entretenimientos favoritos, pero en la medida en que creció la Aldea se sintió la necesidad de organizar fiestas para integrar la comunidad.

La Virgen del Carmen fue la primera patrona de la parroquia y cada año se fijaban determinados días para hacer la fiesta a la señora y para divertirse.

La fiesta duraba 9 días y tenían el siguiente programa

- Por la mañana misa solemne

- En el día había disfraces, para lo cual se pintaban en carbón vegetal mokido, revuelto en manteca; se realizaban carreras de caballos; se consumía aguardiente y se organizaban juegos de azar: dado, cachimona, ruleta, lotería y monte-naipe.

- Por la noche, salve cantaba, rosario y novena. La jornada se remataba con juegos de pólvora donde sobresalían los voladores.

- No faltaban las corridas de toros. Se cercaba la plaza y en los cuatro costado se construían palcos para las mujeres y los niños.

Los espectáculos eran animados por una banda de música conformada por un clarinete, un corneta pistón, un tambor y un redoblante.

Los nueve días de jolgorios terminaban con el imponente espectáculo de "pólvora labrada": cohetes que reventaban derramando hermosas fuentes de luces de variados colores; ruedas que esparcían chorros de chispas, y fantásticos castillos de fuego.

Parece que la afición por los toros de lidia se inició desde la fundación de Manizales cuando los primeros pobladores iban al páramo a cazar ganado vacuno que se encontraba silvestre en las grandes llanuras del Nevado del Ruiz; aquí los primeros colonos no perdían oportunidad para entretenerse toreando a estos animales ariscos y salvajes.

Luego y en forma cotidiana se organizaban las corridas de toros en la plaza principal, pero el primer circo se construyó sólo en 1897, con el nombre de "Circo del Guayabo" por estar ubicado en el barrio del mismo nombre. Este circo fue inaugurado por el diestro español Antonio Pineda "Tornero".

Más tarde, hacia 1905, se construyó otro circo de toros, casi totalmente de guadua, en la carrera de la Esponsión; así se fueron construyendo mejores circos, traían buenos toreros y se fue ampliando la afición por las corridas de toros.

Con la evolución del pueblo surgieron los locales apropiados para la diversión. En este sentido apareció, en 1868, una casa con billar, gallera y tienda para suministrar aguardiente y tabaco. En el año de 1871, se organizó el primer club social el cual tenía el siguiente aviso: "A los clubes no concurren sino las personas invitadas". Más tarde, en 1880, se creó el "Club" del cual funcionaba con dos salones de billar, tres mesas para tresillo, una para ajedrez, damas y dominó; un salón con periódicos para lectura, una gallera y un restaurante.

Además de lo anterior se podía apreciar la colección de vasijas, volantes de uso, urnas funerarias, metates, hachas y otros objetos de las sepulturas indígenas, conservados por el sacerdote José J. Baena; o escuchar conciertos de piano en la casa del señor Alejandro Gutiérrez; además el pueblo en general se podía deleitar con la banda de música dirigida por el señor Magin López, con 13 concertantes; o la de los señores Julián y Jesús M. Pineda, con 11.

Pero además la población disfrutaba los espectáculos teatrales. En la casona de don Liborio Gutiérrez E. se hacían presentaciones desde 1879; aquí los asistentes presenciaban las funciones en el patio, sobre el piso húmedo y frío. Más tarde se construyó un teatro pero aunque los asistentes estaban situados en el patio y al aire libre, podían llevar sillas para descansar en los entreactos.

A pesar de no contar con un edificio adecuado para las presentaciones teatrales venían importantes compañías, a juzgar por la siguiente noticia publicada los Ecos del Ruiz, en 1880.

"Anoche hizo su estreno la afamada compañía que dirige el distinguido artista señor Montés; el éxito fue feliz; y hubo momentos en que el público interrumpía al actor con estrepitosos aplausos. Las obras fueron: "Del Dicho al Hecho" y "El Zapatero Tenor".

 LA EDAD DE ORO

CREACION DEL DEPARTAMENTO DE CALDAS

A finales del siglo XIX se empezó a crear un ambiente adecuado para la formación del departamento de Caldas. En 1888 el General Marcelino Arango promovió una campaña para la creación del Departamento del Sur con Manizales como capital, pero esta idea no prosperó. Más tarde el General Rafael Uribe Uribe en un debate en el Congreso, en 1896, planteó la necesidad de crear el nuevo departamento y propuso escoger como capital cualquiera de las siguientes ciudades: Pereira, Riosucio o Manizales.

Después vinieron los problemas causados por la guerra de los Mil días que produjeron honda crisis en el país, y de nuevo Manizales se convirtió en cuartel general y en sitio de importantes operaciones económicas, no hubo batallas en su territorio y finalizada la guerra la ciudad surgió más fortalecida económica y políticamente.

Cuando llegó la paz nacional el gobierno del Presidente Rafael Reyes se interesó en la creación de nuevos departamentos tratando de eliminar así las rencillas regionales.

Para esta época, 1904, los señores Daniel Gutiérrez Arango y Aquilino Villegas venían impulsando la propuesta de Rafael Uribe Uribe de crear el nuevo Departamento, idea que se cristalizó con la ley No. 17 de abril 11 de 1905:

La Asamblea Nacional constituyente y Legislativa Decreta:

"Créase el Departamento de Caldas entre los Departamentos de Antioquia y Cauca, cuyo territorio estará delimitado así:

El río Arma desde su nacimiento hasta el río Cauca; éste aguas arriba hasta la quebrada de Arquía, que es el límite de la Provincia de Marmato. Quedarán comprendidas dentro del Departamento de Caldas las Provincias de Robledo y Marmato, por los límites legales que hoy tienen, como también la Provincia del sur del Departamento de Antioquia.

Parágrafo: La capital será la ciudad de Manizales".

Fue nombrado como primer gobernador don Alejandro Gutiérrez.

El Departamento tuvo el nombre de Caldas hasta el 30 de septiembre de 1905; luego se llamó Departamento de Manizales hasta el 16 de abril de 1910, cuando recibió su nombre actual.

En 1907 se le anexó la provincia de Manzanares con los municipios de Marulanda, Victoria, el corregimiento de Buenavista y Pensilvania con los corregimientos de San Agustín, Florencia y Arboleda. En 1908 le fueron agregados los municipios de Armenia, Calarcá, Finlandia y Circasia.

De este modo se fue configurando el Departamento con regiones segregadas de Antioquia, Cauca, Tolima y Chocó.

En su condición de capital de departamento Manizales irrumpía en el contexto nacional como una ciudad con promisorio futuro.

 NUEVA SITUACION ECONOMICA

La Economía Cafetera:

Durante los primeros años de este siglo se fue consolidando la industria cafetera con un puñado de hombres entre los cuales se destacan: Carlos Eduardo Pinzón, en sus haciendas El Aguila y El Arenillo; José J. Ocampo, en Cascarero; Carlos Arango, en Sevilla; Víctor Bernal, en Java; Nicolás Zuluaga, en Holanda; Pantaleón González, en el Guinero; Antonio González, en Aguas Claras; José Jesús Restrepo, en La China; Roberto Gutiérrez Vélez, en La Linda; y otros muchos.

Estos hacendados incentivaron con su ejemplo a los campesinos pequeños y medianos los cuales aumentaron el área cultivada de café al tiempo que se preocupaban por un buen beneficio del grano.

El aumento de la producción movió a los empresarios a realizar grandes inversiones. Se importaron máquinas despulpadoras, se construyeron oreadores o patios para secar el café, se importaron "estufas" o máquinas que operaban por acción del aire caliente para secar el café y finalmente se importaron trilladoras para dejar el café listo para la exportación.

Con el desarrollo de las trilladoras, entre las que se destacaron: La Oriental, La Fábrica, La Estrella, La Argentina y La Linda, surgió el núcleo del desarrollo industrial de Manizales, motivando la creación de nuevas empresas industriales.

La actividad de estos empresarios convirtió a Manizales durante muchos años en el centro de los negocios del café y llegaban a sus bancos enormes cantidades de dinero en divisas (dólares, libra, francos y marcos), lo que sirvió para impulsar otros sectores económicos.

LA INDUSTRIA:

Además de las trilladoras que eran las empresas más sólidas durante los primeros años del siglo, se destacan las siguientes industrias:

- La Compañía de Hilados y Tejidos de Caldas, fundada en 1919, siendo su principal accionista el señor Nepomuceno Mejía.

- La Fábrica de Curtidos Calle, fundada en 1917 por Juan de J. Calle

- Empresas de Chocolate: La Cruz Roja, La Luker, El Rey y Vélez.

- Imprentas: La Departamental, San Agustín, Renacimiento, La Patria, El Diario, La Prensa y Manizales.

- Industrias pequeñas: una de puntillas; una de fósforos "El Rey", una de sombreros, dos de hilados y tejidos, una de impermeables, una de "Bálsamo de Vida", una fábrica de cigarrillos, cinco de cigarrillos, dos de fundiciones, dos de bebidas gaseosas, tres tostadoras de café, conco cervecerías, tres trilladora de maíz, cuatro fábricas de jabón, cuatro de velas, varias panaderías, un molino de trigo y 15 trapiches modernos.

- Industria minera; Volcanes, El Diamante, La Cascada, La Morisca, El Arenillo, Tolda Fría, La Unión y Gallinazo.

Para 1924 funcionaban en Manizales 95 empresas industriales con 2.000 trabajadores, pero las trilladoras y las fábricas de tejidos ocupaban la mayor parte de los empleados.

BANQUEROS Y COMERCIANTES:

En el ambiente económico creado por la producción y exportación de café y por el comercio de importación se presentó el auge del sector bancario a principios del siglo.

En esta etapa fueron organizados el Banco de los Andes y el Banco de Manizales (en 1901) por empresarios de la ciudad. Más tarde, en 1915, se fundó el Banco de Caldas y un año después El Ruiz, que fue el primer banco comercial del Manizales.

Pero en 1920 hubo una crisis económica producida por la baja del precio del café en el mercado internacional, los bancos de la ciudad llegaron al borde de la quiebra por no existir un banco emisor y fue tan difícil la situación que se llegó al sistema de trueque ya que se cambiaba café por mercancías.

Para solucionar este gravísimo problema el Banco de Caldas realizó la emisión de cédulas hipotecarias de bajo monto las cuales desempeñaron el papel de moneda y rápidamente invadieron los mercados del Valle, Cauca, Nariño y Tolima. La idea de las cédulas hipotecarias de debió al brillante hombre de empresa, Nepomuceno Mejía (el Mono Mejía), pero fue apoyado por los accionistas del banco, Carlos E. Pinzón, Francisco Jaramillo O., Sinforoso Ocampo G. y Antonio Arango G.

Después de la crisis se presentó una nueva bonanza cafetera la cual desarrolló otra vez los bancos tradicionales, el de Caldas y de El Ruiz, y las sucursales de los bancos Mercantil Americano, Banco de Londres y América del Sur y Banco de la República.

Junto con la bonanza cafetera y el auge de la exportación se fortalecieron los comerciantes los cuales disponían de divisas en forma permanente, hasta el punto que los comerciantes se desplazaban Manizales a comprar moneda extranjera, pero esta situación cambió con la creación del Banco de la República, en 1923, el cual empezó a ejercer control sobre las divisas.

Los comerciantes fueron un fuerte sector económico desde los principios de siglo; en 1913 se organizaron en "La Liga del Comercio de Manizales", que aglutinaba 78 casa comerciales mayorista, y ese mismo año fundaron la "Cámara de Comercio de Manizales" con el fin de modernizar el sistema de transporte para agilizar y abaratar la importación y exportación de mercancías.

 OTROS MEDIOS DE TRANSPORTE:

EL FERROCARRIL Y EL CABLE AEREO

Con la creación del departamento de 1905 y por el aumento de la producción de café, la clase dirigente de Manizales se preocupó por la modernización del sistema de transporte: caminos de herradura, carreteras, ferrocarril y cable aéreo.

Desde principios de siglo los comerciantes impulsaron la idea de construir una vía férrea entre Manizales y un puerto fluvial con fácil acceso al mar para bajar costos en la exportación de café. La idea se cristalizó en 1911 cuando las Asamblea del Departamento trazó una política en este sentido; finalmente la vía quedó terminada en 1928 con el ferrocarril Manizales-Puerto Caldas, que se empalmaba con el ferrocarril del Pacífico.

Pero al mismo tiempo se venía impulsando la construcción del Cable Aéreo a Mariquita para unir a Manizales con el río Magdalena y con el ferrocarril de la Dorada.

El Cable fue construido por la empresa "The Dorada Railway Ropowey Extension Ltda", tenía una extensión de 72 kilómetros, 376 torres y transportaba 10 toneladas por hora (10 subiendo y 10 bajando).

El cable empezó a funcionar en 1922 y produjo una verdadera revolución económica en Manizales exportando café por el río Magdalena e importando mercancías para vender en Manizales y en las plazas vecinas; de este modo la ciudad se iba a convertir en el centro comercial más importante de esta parte del país.

El éxito del cable de Mariquita estimuló la construcción de otros: El Cable del Norte (1928) (Manizales-Aranzazu) para traer café de esta parte del departamento; el Cable de Villamaría (1927) para ayudar a la construcción del ferrocarril y a la reconstrucción de Manizales después de los incendios; y el cable del Occidente (1929) (sólo se construyeron 10 kilómetros) para buscar el contacto con el Chocó y con el Océano Pacífico.

De este modo Manizales se convirtió en una estación de paso obligado, en centro comercial de primer orden, dándose un salto histórico "de la mula y la arriería, al cable aéreo, al ferrocarril y a la carretera".

EL DESARROLLO URBANO

Los progresos en el campo económico produjeron un crecimiento acelerado de la población:

.

AÑOS

POBLACIÓN

1905

24.700

1912

34.720

1918

43.203

1923

51.838

.

Este vertiginoso crecimiento producía cambios a nivel de la orientación urbana.

Iniciando el siglo la ciudad la ciudad empezó a transformarse seriamente mediante el sistema de don Juan Callejas, de rebanar colinas y rellenar cañadas utilizando el bombeo: tumbar con agua los barrancos arrastrando la tierra hacia las cañadas donde se iba sedimentando; luego, mediante trinchos de guadua y piedra se formaban terrazas hasta lograr la nivelación del terreno. Así, con rellenos, se unieron los barrios San José y la Avanzada, los Agustinos y el Centro y formaron numerosas calles.

Para 1917 era tan urgente la necesidad de acondicionar el espacio que el Concejo Municipal abrió un concurso para el levantamiento de un plano proyectado de la ciudad del futuro, para una población de cien mil habitantes. Para este año la adecuación del suelo era más lenta que el aumento de la población y la situación se iría a agravar con los incendios.

Tomado de "Manizales a las Puertas del Siglo XXI"

Autores: Albeiro Valencia Llano

Fabio Arias Gómez