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Contestan Tola y Maruja

tolamarujaEx bonitas señoras, soy una Miss Universo muy satisfecha porque mi jefe Donald Trump es súper consentidor, me tiene viviendo como una reina en un apartamento de New York y me dice “reinita”.
Por: Tola y Maruja
Pero don Donald se puso de bocón y habló pestes de los mejicanos y por eso mis hermanos latinoamericanos me piden que renuncie a la corona. ¿Qué me aconsejan? ¿Es justo que le metan política al concurso? ¿Les parece que en los reinados de belleza nos tratan a las mujeres cual bovinas?

Querida beldá, por su letra vemos que tiene las uñas recién pintadas. Si usté renuncia quedaría como una princesa, pero enteramente nos parece carajada que deje botado semejante apartamento tan bien situado…Esa oportunidá no se ve todos los días.

¿Que renuncie? ¡Las jíqueras!, no sea bobita. No han renunciado ni el magistrao Pretel ni el capo de la Fifa, va a renunciar usté que es bonita y honrada. Nanay cucas.

No le pare bolas a Donal Copete, que esa mata de pelo le tiene el cerebro achantao, qué pecao. Ese señor está haciendo unas propuestas tan estravagantes que parece el Pachito de por allá.

Eso de que los mejicanos levanten ellos mismos un muro en la frontera se prestaría pa bochinche: ¿Lo dejan pañetao? ¿Qué tal si al terminar el muro algunos obreros quedan del lado de Donal? Y si un niño mejicano está jugando balón y se le va la pelota al otro lado, ¿se la devuelven o se la deportan?

Parece que don Donal no supiera lo que sufren los indocumentaos en los Yunái. Tola ya estuvo ilegala y pasó las verdes y las maduras, empezando porque dentró por el güeco y le fue tan pésimo que se tuvo que devolver derrotada, por el mismo güeco.

Ella cuenta que pasando el desierto de Arizona le tocó tomar de sus propios orines… Así solos, sin un buñuelo ni nada. Y que llegó a Texas a trabajar en lo que resultara, que inclusive se colocó de conejilla de indias en un laboratorio homeopático, ensayando los medicamentos.

Quizque el primer día le pusieron un emplasto de ruda pa la neuralgia, después le dieron bebida de alcachofa pa la migraña y que mejor renunció cuando le iban a probar un jalapeño de supositorio.

Después lavó loza en un restaurante pero la echaron porque no sabía lavar dólares. Luego consiguió coloca cuidando un recién nacido pero la despidieron cuando las cámaras la mostraron pellizcando al bebé… Ella alegó que fue en legítima defensa.

Entonces un boricua le cobró un platal a Tola por casarse con ella pa darle los papeles, pero el oficial de inmigración se los pilló que no eran esposos cuando les hizo la visita y vio que él la trataba muy cariñoso.

La vida del inmigrante es durísima: en un frío el berriondo o un calor el macho y uno bregando a traducir grados farenjéi a centígrados. Y agréguele la soledá del idioma. Tola cuenta que no se murió de hambre gracias a que pedía la comida por señas, mostrando lo que quería comer: lengua, oreja, pechuga, sobrebarriga, ubre…

Ay niña, no le gaste tiempo a Copete Tron y concéntrese en lo interesante: cómo sacarle provecho al apartamento. ¿Cuántas piezas hay? ¿Tiene sótano? Usté podría arquilar el zarzo a paisanos, que si duermen por turnos pues mucho mejor. Unos amigos del Centro Democrático van a necesitar hospedaje.

En fin, querida Miss, todos los colombianos tenemos que rechazar las palabras hirientes de Donal Tron porque allá hay muchos compatriotas buenos, que su único defecto es ser colombianos.

Tus tías que te quieren,
Tola y Maruja

Posdata: Tola y yo vamos en estos días pa Nueva Yor, pero tranquila que nosotras llevamos nuestra propia sábana, toballa y funda de almuada.

Tola y Maruja | Elespectador.com